4 de noviembre de 2011

ENTREVISTA: El guitarrista John Primer se presenta mañana en el Aula Magna de la UNCo

Mañana, sábado 5 de noviembre, desde las 22 en el Aula Magna “Salvador Allende” de la Universidad Nacional del Comahue (Buenos Aires 1400, Neuquén capital) se presentará el guitarrista y cantante de blues, John Primer.

El recital es auspiciado por el Departamento Cultural de la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNCo.

Primer será acompañado por el conjunto local The Jackpots, quienes presentarán parte de su repertorio integrado por temas propios.

Las entradas anticipadas pueden conseguirse con descuento a 80 pesos en Librería El Amante (Avenida Argentina 245, Neuquén capital – Tel. 02994474002). En puerta, tienen un valor de 90 pesos.

Prensa UNCo entrevistó a John primer un día antes de su presentación. En la charla,  charló de cómo se siente tocando fuera de su hogar, sus mayores influencias el futuro del blues, cómo las drogas y el alcohol generan una mala imagen sobre el escenario y el poder curativo de la música, entre otros temas.

¿Cómo se siente tocando blues lejos de su hogar?
Bueno, siempre suelo tocar más lejos de Chicago en los últimos años. Hace una semana regresé después de un mes en Europa y apenas termine este tramo sudamericano voy a estar otro mes más en Europa. Viajar me permite conocer gente, otras culturas, otras comidas, estar en contacto con los fans, siempre es bueno. Además, es mi forma de ganarme la vida, es como pago las cuentas, le puedo dar una buena educación a mi hija, etc. Es la mejor manera de trabajar (risas).


¿Qué piensa de la popularidad del blues alrededor del mundo?
El blues siempre tiene un grupo de fanáticos que lo apoyan más allá de las modas, es una bendición porque eso hace que músicos como yo podamos viajar a lugares como Argentina, o Dinamarca o Rusia. Y son lugares que quedaban tan lejos en nuestra imaginación cuando estábamos en el colegio y mirábamos los mapas. Y sin embargo, cuando llegamos nos encontramos con que hay un montón de personas que tienen nuestros discos, que conocen nuestras canciones, que saben sobre mi historia, sobre el blues, sobre los artistas y es un privilegio hacer tantos kilómetros y tocar para ellos.

¿Cómo puede un músico escapar de los clichés más comunes en el blues?
Si te referís a ser pobre o alcohólico, bueno, ganando dinero y teniendo una vida ordenada (risas). Lo más difícil es ganar buen dinero (risas), pero el alcohol nunca fue un problema para mí, nunca fue una tentación. Recuerdo que cuando tenía 20 años me agarré una borrachera terrible y desde ese día no volví a probar un trago, prefiero estar en control de mis acciones. Al público no le interesa ver a un borracho o un drogadicto en el escenario. Eso puede ser muy pintoresco para algunas personas cuando leen sobre tal o cual bluesero, pero cuando van a ver un show quieren que sea lo más profesional posible, que la banda esté a la altura de las circunstancias, que la música los haga bailar, emocionarse, olvidarse de sus problemas por unas horas. En mi caso no pruebo el alcohol, tengo una familia constituida desde hace casi 20 años y una hija pequeña a la que llevo al colegio cada vez que estoy en Chicago, pero a excepción de B.B. King y Buddy Guy, no creo que haya demasiados bluesman con una historia como la mía. Tuve la suerte de ser el guitarrista de las dos principales figuras del blues de Chicago, Muddy Waters y Willie Dixon. Además toqué con Magic Slim por más de una década y siempre me llamaban cuando otros músicos precisaban un guitarrista para una sesión de grabación, un show o una pequeña gira. De esta manera toqué con James Cotton, Junior Wells, Buddy Guy, Jimmy Rogers, Hubert Sumlin y montones más. Soy muy afortunado.

¿Realmente la música tiene el poder de curar o es sólo un mito?
Ya lo dijo John Lee Hooker en una de sus canciones, "blues is the healer, it healed me, it can heal you" (el blues es el sanador, me sanó a mí, te puede sanar a vos). A veces, con tantos viajes que hago, me levantó con dolores, cansado o simplemente me siento mal, pero apenas toco la primera nota en la guitarra, todo eso desaparece y puedo tocar por dos horas o más sin ningún tipo de problema. Y al público también le pasa, escuchan un solo que los conmueve, una canción y su estado de ánimo esa noche cambia completamente. Tal vez se rían con una canción divertida y rápida, o se emocionen hasta las lágrimas con un tema lento. Y te puedo asegurar que en toda mi carrera he visto a gente de diversas partes del mundo llorar con algunas canciones. El blues tiene esa cualidad de tocar fibras íntimas y hacer vibrar a personas de distintos lugares del mundo y con distintas realidades económicas. Aunque siempre prevalece la alegría y el disfrute en mis shows, la gente baila y eso me hace extremadamente feliz.

¿Dónde se siente más cómodo: en el escenario o entre el público?

Mi lugar es el escenario, soy un músico, es ahí donde trabajo, es ahí donde me divierto. Disfruto estar entre el público y mirar algún show de vez en cuando, siempre que valga la pena, pero cuando estoy de espectador me agarran unas ganas casi incontrolables de querer participar, de tocar y cantar, es más fuerte que yo. Tengo más de 40 años de carrera y disfruto mucho de llevarle alegría al público con mi música.

Willie Dixon, Muddy Waters, Magic Slim. ¿Cuál de ellos tres es su influencia más importante?
No quiero desmerecer a nadie, pero Muddy Waters es mi influencia más importante. Cuando era chico y tenía 8 años, intentaba sacar sus canciones en una guitarra que había tomado prestada. No éramos una familia de mucho dinero, viviamos en la casa de mi abuela en Mississippi, no podíamos comprar discos y escucharlos cuando queríamos, así que dependíamos de la radio para que pasaran nuestras canciones favoritas. Y yo esperaba siempre los temas de Muddy Waters y Elmore James. Esas canciones me transportaban a otro lugar, me hacían vivir otras sensaciones, como te comentaba en la pregunta anterior. Uno puede sentir esa magia especial que transmiten algunos artistas, puede ser a través de una grabación, pero creo que el mejor lugar para hacerlo es en vivo, en un show, donde la interacción entre el público y el artista es posible a un nivel más íntimo.

¿Cuál es el futuro del blues?

Me gustaría saber cuál es el futuro del blues, sin dudas permanecerá vivo y siempre habrá buenas bandas que lo toquen y gente que se acerque a los shows, que disfrute de la música en vivo, que se interese por los viejos discos y conocer la historia de los músicos que marcaron el camino. Yo estoy convencido que seguiré tocando toda mi vida, es lo que amo y para lo que me preparé toda mi vida.

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