11 de octubre de 2011

Yolanda Antipan: «Veíamos festejar a la gente y nosotros nos preguntábamos “¿Qué festejan?”

Yolanda Antipan es la lonco de la Comunidad Antipan, asentada a kilómetros de Zapala, provincia de Neuquén. Allí, se desarrolla el proyecto El proyecto “Parque Reserva Folil Cura”, por el que se busca desarrollar el turismo alternativo sustentable con el objetivo de preservar el lugar, dictar talleres y acercar su cultura no sólo a los visitantes sino a sus propios integrantes.

La iniciativa fue distinguida con el "Galardón Latinoamericano a la Investigación – Acción Participativa- Madres y Abuelas de Plaza de Mayo", instituido por el Foro de Ministros de Desarrollo Social de América Latina, de manera conjunta con el Programa Most (de Unesco), que estudia las transformaciones sociales en el mundo.

El proyecto contó con el aval de la Universidad Nacional del Comahue y fue desarrollado por la licenciada en Servicio Social Estela María Beatriz Serain, las licenciadas en Turismo Anahí Nancy Melcher y el psicólogo social Daniel Nicolás Pinilla.

El pasado martes 27 de septiembre, Antipan disertó sobre la experiencia en el marco del acto por el Día Internacional de Turismo que se realizó en la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue.

Minutos después de su exposición, Prensa UNCo le realizó una entrevista donde se conversó sobre la importancia de preservar su cultura, los reclamos por sus derechos, la integración y el sentimiento de su comunidad ante el 12 de octubre.

11 y 12 de octubre. ¿Qué significan estas fechas para vos?
Antes, veíamos festejar a la gente y nosotros nos preguntábamos “¿Qué festejan?”. No era intercultural antes. ¿Qué conquista festejan?. No entendíamos nada. A nosotros nos venían a quitar el lugar que nos correspondía. Ellos festejaban que nos sacaron del lugar.
Ahora, como es intercultural, nos unimos todas culturas y tenemos una cultura intercambiada. En nuestro lugar ya no vemos tanta diferencia, tanta discriminación como tenían anteriormente.
 

Es notable el hecho que los pueblos originarios tienen en la actualidad un lugar en la historia que antes les era relegado…
Desde mi punto de vista, lo veo muy bueno. A las otras culturas les intereso saber como se vive, qué diferencias hay entre un mapuche y un Huinca, por ejemplo. Se ha mezclado mucho. Eso nos pasó a nosotros con el proyecto de turismo que tenemos. Se le tomó un poco más de importancia, de no dejarlos atrás como decirnos “Ah, mira a los indios”. No somos indios.  Muchos de otros lugares, incluso gente del gobierno, creen que por vivir en una comunidad tenes que tener un taparrabo y una pluma en la cabeza porque si no, no sos mapuche. Y eso no es así. Toda esa vestimenta se usaba para hacer los ritos, los nguillatunes y para una fiesta. Para eso se usaba. No es que se vivía con esa vestimenta. Y nos ha pasado que varios han venido a la comunidad y preguntaban por la pluma.
Las comunidades han cambiado mucho. Ahora, en vez de andar en un caballo, andamos en la camioneta. Cambió mucho la situación.
 
Como sucede en otros lados del mundo, la cultura mapuche se ha apropiado y ha integrado aspectos de las otras culturas, pero siempre respetando la propia.
Claro. En realidad, la Comunidad mapuche siempre mantiene la cultura. Es diferente a otras  y se puede mostrar. Hay cuestiones que no se las muestra al público, que son muy reservadas. Lo que se ha notado mucho ahora es un intercambio. “Vos mostrame tu cultura y yo te muestro la mía” pero hasta un cierto punto. Y con respeto. Respetándonos unos a otros.
 
¿Cuáles son los puntos más importantes que han mostrado o intercambiado?
Es la relación. Cuando viene gente Huinca, muchos quieren que les contemos como se forma una comunidad – porque no todas se formaron igual – , quienes la formaron, hace cuanto y cómo se manejaban dentro de ella. Es como una historia que uno cuenta. Y gusta mucho. Les decimos “Antes vivían de esta manera. Hoy ya se superó y se vive de otra, de dónde venían y porque llegaron a ese lugar”. Ellos nos cuentan de donde vienen. Se intercambia mucho.
 
En cuanto a los reclamos por los derechos y respeto a los pueblos originarios con una posición más política, ¿cómo se sienten en la comunidad Antipan?
Desde mi punto de vista, lo veo muy complicado. Se ha mezclado mucho. Reclamamos por nuestros derechos pero las respuestas desde el gobierno son muy pocas. Hoy la comunidad Antipan, y siempre te hablo desde el punto de vista de la comunidad, a nivel político está muy aislada. Ya no tenemos asistencialismo. Somos una comunidad muy tranquila. De ir a reclamar, vamos como corresponde. No cortar la ruta ni quemar gomas. Hacer llegar notas y notas, de las que a veces no tenemos ninguna respuesta pero todavía estamos esperando.

¿Qué es lo que se proponen y desarrollan desde la comunidad Antipan?
Estamos desarrollando el parque temático del bosque petrificado que decidimos nombrarlo Folil Cura, que significa raíces de piedra. Mostramos el lugar a toda la gente y queremos desarrollarlo como un lugar turístico, no solamente para generar una fuente de trabajo sino también para preservar lo que hay dentro de la comunidad y que cuando viene gente de afuera, no se rompa. Foto Gentileza
A veces, algunos que vinieron a pasear, dicen que “lindo esto” y se lo llevan o ponen un graffiti que dice “yo estuve aquí”, cosas que mi abuelo no nos dejaba hacer. Para preservar todo esto, nosotros armamos este proyecto con el que ganamos en 2009 y que hicimos junto a dos licenciados. Ellos solamente recibieron la opinión de la comunidad y, al principio, que no teníamos nada, pusieron todo de su bolsillo y dejaron a sus familias para poder trabajar acá. Hicieron un esfuerzo muy grande y eso lo valoramos muchísimo.
Una vez que ganamos el proyecto, empezamos a desarrollarlo, si bien el dinero que obtuvimos no alcanza. Comenzamos desde cero y no había nada. Poco a poco, compramos lo que necesitamos con lo que obtuvimos del galardón.
Estamos dictando varios talleres. Vienen desde niños de cinco años hasta mayores de 70. Los padres a los más chicos los apoyan mucho y les incentivan para que hagan las capacitaciones.
Les dan mucho valor a lo que es el sentido del telar. Algo que en las comunidades se ha perdido mucho. Son pocos los que quedan y saben tejer. En nuestra comunidad, mis hermanas y mi mamá saben tejer. De hecho, una de mis hermanas ya no está en la comunidad pero hace las capacitaciones en otro lado, llevando la cultura del telar.
En la comunidad, participan varias mujeres. En realidad, la mayoría en la comunidad somos mujeres y por eso son las que participan en los talleres. Por eso, a mí me llamó la atención la participación de los chicos en estos talleres y sus preguntas por las cosas que no sabían. Nos dicen “queremos saber para que el día de mañana venga un turista y sepamos responder qué significa esto o el sentido de este dibujo”.
Yo siempre le recalcó a los jóvenes “Chicos, el choique es nuestro. No podemos poner en la bandera un pehuen o una araucaria cuando nosotros no las tenemos en la comunidad”. Y es así con todo. Si bien en la mayoría de la Cordillera usan estos árboles, nosotros en la Comunidad Antipan tenemos el choique. Un ave muy linda y aún se la puede ver, si bien está en peligro de extinción.

¿Cuándo lanzan su plan de turismo?
La idea es hacerlo en diciembre pero tenemos algunos problemas. Todavía no tenemos el Salón de Usos Múltiples para recibir a la gente y donde podamos tener las cosas para mostrar. El Salón lo estaba haciendo el ADUS, quedó a medio hacer y estamos esperando que se termine.

Los turistas, ¿pueden hacer los talleres?
Claro. La idea es generar este intercambio. Si el turista quiere aprender a tejer, que se le enseñe. Si quiere hacer cerámica, que se le enseñe.
 
En la actualidad, se está dando un debate acerca del lugar original del pueblo mapuche. Hay historiadores que señalan que no sería originario de este territorio, sino que provendría de Chile y habría cruzado la Cordillera. Estas cuestiones pondrían en duda el sentido real de “pueblo originario” y los reclamos en consecuencia. ¿Qué sienten en la comunidad al respecto?
Mira. Te respondo de esta manera. El choique, un ave muy especial y muy sagrado para nuestros pasados. Vos ves en el nguillatún, en el kultrum, la figura es el choique. Y lo mismo ocurre con el baile.

Es decir, no importa que esté la cordillera de por medio…
Claro. Es todo. Yo lo que te recalcaba es que si yo hago algo  que sea con lo que está en la comunidad. Si lleva un logo que sea con el animal que está en la comunidad. Nosotros tenemos el choique como puede tener Villa Pehuenia la araucaria.

Es respetar la cultura que se ha generado en el lugar que hoy por hoy están ustedes…
Claro. Es así de simple.

Esta apertura se ha visto en los últimos años con las celebraciones de Año Nuevo, donde, en ocasiones, se hace un festejo para que lo vea y después, ya en la privacidad mantener el verdadero…
Ese tema está muy confuso. Es como el tema de la lengua mapuche. Está muy cambiado. Me gustaba mas como era antes, cuando la lengua mapuche no se escribía. No hay nada escrito que te conste que se escribe así o así. Se ha cambiado mucho. Se han cambiado los apellidos. Yo estoy desconforme ese tema. Yo me mantengo con lo que mi abuelo me dijo. “Así es la cultura mapuche y respeta eso”. En la comunidad Antipan el nguillatún siempre se hace en Villa Pehuenia. Se iba en veranada hasta esos lugares y se compartía allí. Yo siempre vengo con la idea de todo lo que me decía mi abuelo y respetando lo que él hacía.

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